DEL CAOS A LA ARMONÍA O AL DESCONCIERTO
junto a Miguel Muñiz, Rocío Márquez y Luis García Montero

Con motivo de la inauguración de la exposición de esculturas de Miguel Muñiz, Entre el caos y la armonía, Rosa Torres-Pardo, Rocío Márquez y Luis García Montero interpretararán Desconcierto, con obras de Albéniz, Falla, Granados y García Lorca el próximo 14 de junio en las carnicerías reales de Priego de Córdoba. La pianista madrileña Rosa Torres-Pardo comparte su actividad de forma habitual con artistas de otras disciplinas y con músicos de tradiciones diferentes a la clásica. El poeta Luis García Montero y la cantaora Rocío Márquez figuran desde hace años entre sus colaboradores. Es con ellos con quienes presenta este trabajo en torno a los grandes nombres de la música española de la primera mitad del siglo pasado. En el cruce entre la poesía, la escuela pianística española y el cante jondo pretende este espectáculo mover al desconcierto.

Miguel 01

CONTENIDO DE LA EXPOSICIÓN EL CAOS Y LA ARMONÍA, de Miguel Muñiz:

  • INSTALACION TECLAS. 10 piezas (Hierro, madera y teclas)
  • INSTALACION EN LLAMAS (Madera y piedra)
  • INSTALACIÓN ADOQUINES. 6 piezas (Madera, hierro y piedra)

MIGUEL MUÑIZ esculturas - Tocando piedras y otras teclas
por Javier Rioyo

Dentro de nosotros hay un desconocido capaz de hacernos ser más quién queremos que quién aparentamos. Miguel Muñiz decidió no aburrirse y se convirtió en escultor.

Algo empezamos a sospechar cuando, de vez en cuando, se le veía como buscador de piedras en playas, senderos, o montes ¿Para qué querrá estas piedras este señor elegante con toques de bohemio chick?

Un día, después de ser pillado in fraganti con sus bolsas llenas de piedras, terminó por confesar su secreto. Dentro de él, había crecido, tarde pero imparable, un creador, un escultor de piezas encontradas, manipuladas, halladas por los caminos y los bosques. Pronto a sus piedras se unirían hierros procedentes de rastros y otros objetos más o menos imposibles pero, eso sí, descaradamente inútiles.

Se había hecho amigo de las notas, las músicas y las pasiones en un piano. Y se hizo con una buena colección de teclas usadas. Teclas que ahora son unas elegantes parejas yin y yan de una poesía de la materia convertida en otra cosa, otra vida, otra sustancia. Teclas rescatadas que conservan el placer del tacto, el ritmo, el movimiento y la belleza en blanco y negro que un día tuvieron como piezas de aquel instrumento que nos hizo soñar.

Estas teclas, en compañía de piedras, forman el canto independiente de un artista que propone el disfrute pasivo, el placer tranquilo de una música que estaba escondida en algún lugar de uno de los heterónimos de este batallador contra todo desasosiego que se llama Miguel, y Muñiz.

Nuestro querido Pessoa decía que “el entusiasmo es una grosería”. Pues diremos que estamos muy contentos con el renacimiento de este nuevo artista que se mueve entre el caos y la armonía.