BORDERLINE (Al límite)
Ricardo Llorca
PARA ORQUESTA SINFÓNICA, PIANO SOLISTA Y BATUCADA

Ricardo Llorca plasmó el acontecer de los movimientos sociales en su obra Borderline*[1]estrenada en 2012:

*Encargo del CNDM, 2012.

Website de Ricardo Llorca

En Borderline (Al límite), el compositor Ricardo Llorca y la pianista Rosa Torres-Pardo proponen la incorporación de la música urbana dentro de la música contemporánea. El interés en acercar elementos de la cultura popular a las salas de concierto ha sido una preocupación manifiesta en la trayectoria del compositor alicantino residente en Nueva York y profesor en The Juilliard School. Por otra parte, Rosa Torres-Pardo ha planteado en numerosos trabajos la aproximación a la música popular a través de la danza, la poesía y el teatro para contribuir a una mayor expresión y sentido de la música clásica, aportando una visión más fresca con un lenguaje más directo y comprensible dirigido a un público más heterogéneo. Ambos artistas han trabajado de forma exitosa en varios proyectos presentados en el Lincoln Center y The Juilliard School (Nueva York) y en la Sala Filarmónica de San Petersburgo.

 

Entrevista de radio

Citas prensa

«Hoy medio mundo está manifestándose. Curiosamente, y esto es lo que más llamó mi atención, tanto en Nueva York como en el resto del mundo las manifestaciones las inicia siempre una batucada con unos chicos y chicas marcando el paso frenético al ritmo de la música brasileña. Durante el verano de 2011, me mudé a Barcelona y tuve la oportunidad de trabajar muy de cerca con un grupo de jóvenes entusiastas con el que había contactado por internet: La Republik del Avern. Tras una reunión inicial, convocada a través de Facebook en una cancha de baloncesto del Barrio de Sants y a la que acudieron más de cuarenta muchachos con sus tambores y con sus instrumentos de percusión, pasé casi todo aquel verano participando en sus desfiles y aprendiendo un estilo que yo desconocía hasta entonces: la batería de samba, música omnipresente en todas las manifestaciones de indignados de Madrid y Nueva York. Ya de vuelta en Nueva York, me puse manos a la obra intentando plasmar en una partitura todo lo que había aprendido durante el verano».

Ricardo Llorca